Desarrollo de aplicaciones- Problemas Comunes en el desarrollo de aplicaciones

La popularidad de los dispositivos móviles inteligentes y la posibilidad de instalar cualquier aplicación que queramos hace que el desarrollo de aplicaciones siga en aumento y sea indispensable para las empresas que quieren emprender en el mundo digital. Gracias a esto, se ha creado mucha competencia y cuesta mucho posicionarse en las tiendas oficiales, por ello, el diseño y el desarrollo de aplicaciones deben evitar los errores más comunes y ofrecer una aplicación de calidad.

Problemas comunes en el desarrollo de aplicaciones

 

Uno de los principales problemas en el desarrollo de aplicaciones es que muchas empresas replican la página web en una aplicación móvil. Esta estrategia es inútil e ineficaz, ya que son productos distintos, y el usuario tiene necesidades distintas según el dispositivo con el cual accede a nuestro producto.

Cabe destacar, que antes de empezar el desarrollo hay que tener una visión muy clara de la aplicación: cuál será el concepto, el diseño y el proceso de construcción. El nombre que daremos a la aplicación también es importante. Hay que dar tantas vueltas a ello como sea necesario, y una vez decidido, comprobar qué otras herramientas aparecen en las tiendas de aplicaciones (Google Play, App Store, etc) cuando escribimos el nombre de nuestra aplicación. Tal vez haya que cambiar de nombre escogido una vez comprobados los resultados de esta acción.

Aprovechar las ventajas del dispositivo

Por otra parte, una aplicación es un producto móvil y para el móvil. Por tanto, es preciso aprovechar las ventajas del dispositivo para el cual está diseñado, tanto a nivel de software como, especialmente, de hardware: comunicación, uso espontáneo, geolocalización, foco en una actividad concreta y un período corto de uso.

Ninguna idea preconcebida debe ser una traba en el proceso de desarrollo de aplicaciones. Aunque resulte doloroso eliminar una o varias de las características o funcionalidades más destacadas de nuestra aplicación (aquellas que más gustan personalmente al desarrollador, o que piensa que son más brillantes y originales), a veces hay que hacerlo. Lo único que cuenta es lo que quiere/necesita/prefiere el usuario.

La primera impresión de la aplicación es la que vale

No hay que apresurarse en el proceso de desarrollo de aplicaciones. Asegurarse que la versión 1.0 es sólida como una roca es fundamental para el éxito de la misma, cualquier vulnerabilidad que se detecte en la primera impresión que el usuario tenga de la app puede ser fatal. Además, hay que asegurarse de que sea simple todo el proceso: el objetivo de la aplicación, el concepto, el diseño y las características y funcionalidades. Hay que intentar que todos los caminos a través de la aplicación sean sencillos y rápidos. Cualquier ruta que requiera demasiado tiempo o ponga a prueba la paciencia del usuario arruinará la experiencia de uso.

Aplicaciones intuitivas

No hay que apartarse nunca de los iconos estándares. Para volver al inicio, símbolo de la casa. Siempre. La aplicación debe ser intuitiva, el diseño ha de ser uniforme. Todos los elementos del diseño deben tener un mismo estilo e identidad visual. Al momento del diseño y desarrollo de aplicaciones, no hay que “inflar” la aplicación con características adicionales que no tengan un propósito real. El usuario no quiere ni tiene tiempo de usar este tipo de ‘extras’.

Además, cada elemento de la aplicación debe parecer y ser tocable. Hay que evitar que el usuario se moleste o se sienta estúpido por intentar mover un elemento y que no haya interacción alguna. Otro error garrafal, en cualquier tipo de app, es olvidar las funciones del tipo ‘Compartir’, ‘Comentar’, ‘Me gusta’.

Falta de visión sobre el uso de las tecnologías móviles

En otro sentido, la falta de visión puede convertirse en un obstáculo para las empresas que se encargan del desarrollo de aplicaciones que buscan aprovechar los beneficios de las aplicaciones móviles, pues tiene efectos tanto estratégicos como a nivel de procesos concretos. Con frecuencia, a pesar del enorme esfuerzo que muchas empresas llevan a cabo en el desarrollo de aplicaciones móviles, los líderes dentro de las mismas olvidan por completo la forma en que dichos desarrollos afectan su modelo de negocio, sus operaciones del día a día y el rol de muchos de sus empleados.

La falta de visión termina de esta forma por generar un corto circuito entre las aplicaciones móviles y los objetivos estratégicos de la empresa que se encargan del desarrollo de aplicaciones, ya que sin objetivos y propuestas claras, los beneficios de las aplicaciones móviles pueden perderse por completo de vista.

Desconocimiento de las plataformas móviles en el mercado

Las aplicaciones móviles son sin duda un desarrollo tecnológico reciente que aún se encuentra en su ciclo de adopción, lo cual justifica así mismo los beneficios que su adopción conlleva. Dado el nivel de innovación que dichas tecnologías implican para cualquier empresa, es importante que su empresa conozca y compare los distintos matices tecnológicos que cada aplicación móvil posee antes de contratar una agencia de desarrollo de aplicaciones. Esto en muchos casos puede ir más allá de aspectos menores, dependiendo del contexto de negocio de cada empresa.

Falta de conocimiento o capacitación de los miembros de la empresa sobre el uso de la tecnología móvil

Así como el desconocimiento de la tecnología móvil puede afectar su aplicación, el conocimiento sobre su uso y aplicación es determinante para el éxito que su empresa pueda tener con una aplicación móvil. Determinante porque las empresas que desarrollan capacidades y conocimientos dentro de sus filas son las que con mayor solidez logran establecer aplicaciones móviles exitosas. Del mismo modo, si su empresa puede contar con aliados que posean el conocimiento específico, la aplicación de nuevas tecnologías puede ser igualmente ventajoso, pero en la mayoría de los casos mucho menos costoso para su empresa.

Una aplicación es un producto de consumo. En consecuencia, es necesario dedicar tanto o más tiempo y dinero al marketing como el que destinaríamos para promocionar cualquier otro producto destinado a venderse. En el proceso del desarrollo de aplicaciones en las empresas, es preciso dejar a un lado el pensamiento sobre “cuántos clics o descargas” se lograrán y centrarse en involucrar al usuario y fidelizarlo (engagement). La métrica relevante para valorar el éxito de una aplicación consistirá en lograr el mayor tiempo posible de permanencia del usuario en ella.

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